En este episodio intentaremos adelantar las tendencias para la actualización del comercio local en 2026. Para ello, hemos recopilado las principales tendencias que se han hecho para el sector comercial y otras áreas relacionadas y las hemos adaptado a las características específicas del comercio local.

Pero antes de empezar, me gustaría contarte algo.

 

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La necesidad de conocer el futuro

Desde los orígenes de la especie humana hemos sentido una necesidad constante de conocer el futuro. Independientemente del momento histórico y de la cultura en la que hayamos vivido, siempre hemos buscado las señales y los patrones que nos permitieran anticipar el momento idóneo para recoger las cosechas o prepararnos para conflictos y catástrofes.

Porque conocer el futuro o estar mejor preparado para lo que venga, significa aumentar las posibilidades de sobrevivir.

Actualmente no ha cambiado nuestra necesidad de conocer el futuro, pero sí lo han hecho los métodos que utilizamos para predecirlo. Tenemos a nuestra disposición las tecnologías más potentes que hayamos desarrollado nunca y las podemos alimentar con una cantidad enorme de datos. Sin embargo, el objetivo sigue siendo el mismo: reducir la incertidumbre y tomar mejores decisiones.

Con este objetivo en mente publiqué en 2021 el primer episodio de las tendencias para la actualización del comercio local. Porque si había algo presente en el comercio local de aquel momento post pandemia era la incertidumbre, y parecía clara la necesidad de tomar buenas decisiones.

Año tras año, hemos llegado a la sexta edición de esta recopilación de tendencias y la incertidumbre sigue presente, solo ha cambiado de forma. Así que, teniendo en cuenta la evolución del comercio local en los últimos años, tomar buenas decisiones es más importante que nunca.

 

Tendencias para la actualización del comercio local

En el ámbito personal, el principio del año suele ser uno de los momentos en los que echamos la vista atrás, hacemos balance y nos planteamos propósitos para los próximos meses.

Algo parecido pasa en el ámbito profesional. En el comercio local suele coincidir con el cierre fiscal del año, cuando el asesor nos dice cuánto hemos vendido y cuánto hemos ganado. Es entonces cuando pensamos lo que podríamos haber hecho para vender más y ganar más y lo que vamos a cambiar en los próximos meses para conseguirlo.

A menudo encontramos en esas reflexiones que quizás no hemos aprovechado ciertas tendencias porque nos han pasado desapercibidas, que no hemos gestionado bien el impacto de sucesos que no eran tan imprevistos o que no hemos anticipado cambios en los comportamientos de los consumidores.

Aquí es donde entra el papel de esta recopilación ya que, si conocemos las previsiones y tendencias para los próximos doce meses, podríamos rebajar el nivel de incertidumbre que tendremos que gestionar en nuestros negocios y tomar mejores decisiones.

Digo “esta recopilación” porque hay muchos listados, artículos y estudios de tendencias, pero ninguno específico del comercio local. Tampoco te van a ayudar demasiado las aplicaciones de Inteligencia Artificial porque, en el mejor de los casos, se alimentan de recursos más pensados para el comercio electrónico o el comercio más corporativo y sus recomendaciones no te van a servir de mucha ayuda.

Esto es así porque, por sus características específicas, hay tendencias que pueden afectar a otros formatos de comercio, pero no al comercio local. Y lo mismo pasa a la inversa. Incluso una misma tendencia puede tener unas implicaciones distintas para el comercio local que para el comercio electrónico o el corporativo.

Por eso llevo seis años haciendo un episodio de tendencias para la actualización del comercio local. Para que los comerciantes y técnicos de comercio podáis disponer de un recurso que facilite que os podáis centrar en diseñar y aplicar las acciones de mejora.

Espero, de verdad, que sea una información que te ayude a avanzar en la actualización de tu comercio y tu área comercial urbana.

 

Making off de las tendencias para la actualización del comercio local

Recopilar y reformular tendencias para el comercio local no es fácil ni rápido porque no existen listados de tendencias específicos, así que te voy a contar cómo he elaborado las tendencias que te voy a presentar a continuación.

En primer lugar, he buscado tendencias para el sector del comercio en general y también he tenido en cuenta las tendencias de otras áreas relacionadas. Por ejemplo, la geopolítica, economía, marketing, comunicación y, muy especialmente, la evolución de las pautas de consumo.

Después he filtrado la información bajo la perspectiva del comercio local y, teniendo en cuenta sus particularidades, he reinterpretado cada una de las tendencias, ya que hay muchos aspectos de las tendencias generales que no son trasladables directamente al comercio local.

Si sigues las tendencias año a año, verás que muchas tendencias no son nuevas, van evolucionando. Pero lo que sí suelen cambiar son las acciones de mejora o los ajustes que hay que poner en marcha para aprovechar la oportunidad o disminuir el riesgo.

Porque la otra opción es ponerse a diseñar las acciones según se vayan presentando los retos. Y a estas alturas ya sabemos que no suele ser buena idea tomar decisiones en caliente.

Al contrario, es mejor trabajar construyendo hojas de ruta para reaccionar rápidamente a los acontecimientos. Porque demasiadas veces el tiempo de reacción es lo que marca la diferencia entre acertar o fallar. Y todo va bastante rápido últimamente…

Hecha la explicación, vamos a conocer ya las tendencias para la actualización del comercio local en 2026.

#01 La permacrisis se ha vuelto radical

Llevo hablando de la permacrisis desde hace dos años. Es un término que se refiere a un periodo largo de incertidumbre, inestabilidad e inseguridad producido por eventos catastróficos.

Por ejemplo, la guerra de Ucrania y las tensiones en el Mar Rojo provocaron aumentos en el precio de la energía y problemas en las cadenas de suministro, especialmente en los productos que venían desde China. Como resultado de ello se elevó la inflación y muchos negocios perdieron rentabilidad y ventas. Porque, además de los efectos directos como la inflación, estas situaciones de incertidumbre afectan al estado de ánimo de los consumidores, que deciden aplazar las decisiones de compra más prescindibles.

En 2026 podemos sumar nuevos eventos a los que se produjeron durante el año pasado e, incluso, a los que se han producido en los pocos días que llevamos de año, como la operación que ha llevado a cabo Estados Unidos en Venezuela. Y mientras que sigue sin resolverse la guerra en Ucrania, se eleva el riesgo de nuevos conflictos en Irán, Groenlandia y Taiwan.

Así que será en este año cuando veamos qué efecto tienen en la economía europea la evolución de los conflictos internacionales. Porque todos estos eventos afectarían tanto a la disponibilidad de recursos importantes como el petróleo, los semiconductores o los minerales raros como a la posible interrupción de las principales rutas comerciales mundiales.

En clave de comercio local, la evolución de la situación geopolítica mundial podría afectar al precio de la energía y de los productos en general. En los escenarios más desfavorables podríamos llegar al desabastecimiento en determinados sectores y a la disminución de la demanda. Porque, según el estudio “Perspectiva del consumidor: Guía hasta 2026” elaborado por Nielsen a finales de noviembre de 2025, el riesgo de una escalada de la crisis provocada por conflictos globales es ya la segunda preocupación de los consumidores globales.

Si miramos específicamente a España, la inflación ha ido bajando en los últimos meses, aunque se mantiene por encima de la media histórica. Para los comerciantes supone que hayan visto encarecimientos moderados del precio de la energía y aumentos bastante mayores en los alquileres de los locales comerciales, que acumulan subidas por encima del 12% desde 2022.

Los comerciantes locales que mejor enfrenten la permacrisis serán los que conozcan muy bien las pautas de compra de su clientela. A partir de ese conocimiento podrían hacer cambios en la oferta de productos y servicios, en la comunicación y en los recursos que pongan en marcha para captar clientes y generar ventas.

También tendrán más oportunidades los negocios que tengan un negocio enfocado al turismo porque, según un informe del Banco de España, el turismo seguirá siendo uno de los motores principales de la economía española.

 

#02 Los consumidores están agotados

Otra de las consecuencias de la permacrisis es el agotamiento del consumidor, que se agravará en 2026 debido al encadenamiento de la situación en los últimos años. Esta circunstancia ha alterado la psicología del consumidor, que ha convertido la cautela en su manera habitual de afrontarla.

El cansancio es especialmente acusado en los consumidores que llevan años aplazando los avances en sus trayectorias vitales. Es decir, llevan años aplazando la compra de una casa o la formación de una familia.

A pesar de que las encuestas revelan que los consumidores se han acostumbrado a la volatilidad, la inestabilidad en los precios de los alimentos es su primera preocupación. Así que no aceptarán más aumentos en los precios, porque sienten que pagan mucho más por lo mismo que compraban en 2023.

Esta decisión llevará a los consumidores a evaluar continuamente cada compra, a evitar las compras por impulso y a buscar la demostración del valor real y tangible de todo lo que compran. Dos de los efectos más inmediatos de las evaluaciones serán el aumento de la compra de marcas blancas y el rechazo a las marcas que reduzcan la cantidad de sus productos sin avisar.

Los consumidores agotados valorarán especialmente la simplicidad, tanto en los propios productos como en la comunicación y en los procesos de venta. Por ello, los comerciantes deberán esforzarse en ofrecer, productos, servicios, marcas y procesos de venta que no obliguen a su clientela a gastar más energía mental de lo estrictamente necesario.

Por otro lado, el agotamiento del consumidor también ofrece oportunidades de negocio para la venta de pequeños placeres asequibles, como cafés de especialidad, cosméticos y otros productos y servicios de pequeño precio que les proporcionen una alegría momentánea.

#03 El consumo se alejará del comercio local desactualizado… todavía más

En los últimos años estamos viendo cómo ha crecido el interés por los grandes eventos multitudinarios como conciertos o competiciones deportivas. No parece que importe demasiado ni el precio de las entradas ni que haya que comprarlas con mucha antelación, la demanda de este tipo de eventos no deja de aumentar.

Por ejemplo, bastaron unas horas para que Bad Bunny vendiese más de 600.000 entradas para asistir a los doce conciertos que ofrecerá en España durante el mes de mayo de este año. Algo parecido ha pasado con las entradas del Mundial de fútbol 2026, en el que los precios de las mejores localidades para la final pueden oscilar entre los 3.500 y los 7.400 euros. Así y todo, se han registrado millones de solicitudes de entradas.

Mientras tanto, se mantiene el interés en la gastronomía y en otras actividades que podríamos considerar experienciales.

En 2026 continuará acentuándose la preferencia entre los consumidores de vivir experiencias sobre comprar bienes materiales. Aunque comenzó siendo más habitual entre los grupos de consumidores más jóvenes, esta tendencia comenzará a abarcar a todos los grupos de edad y capacidad adquisitiva.

Así que parece que el comercio local tiene un reto tanto para prestar experiencias valiosas como para generar en su clientela la mayor percepción de valor posible.

Y quizás sea en este punto cuando haya que explicar que una cosa son las experiencias valiosas para la clientela y otra es convertir la tienda en un parque de atracciones. Porque si el comerciante se deja llevar por las recomendaciones más inmediatas, se va a encontrar otra vez con aplicaciones de realidad virtual o los casos de estudio de marcas como Vans y sus tiendas con pista de skate.

Pero un comercio local no es Vans ni Nike. No tienen una tienda de tres mil metros cuadrados ni van a monetizar los contenidos que generen los visitantes de las tiendas donde está la pista de skate o la cancha de baloncesto. Y tampoco cuentan con un margen comercial para amortizar las aplicaciones de realidad virtual en sus negocios vendiendo los productos que fabrican estas marcas.

Por suerte, tampoco deberían preocuparse demasiado porque la mayoría de sus clientes no necesitan estos recursos para considerar que su experiencia es valiosa. Al contrario, la percepción de valor les llegará de unas instalaciones donde les apetezca pasar un rato descubriendo los productos que les proponen. O de la personalización de ese surtido de productos y de la atención del equipo de vendedores. Incluso de los servicios adicionales que le ofrezcan.

Es decir, el tipo de experiencias que ofrece un comercio actualizado. Así que los comercios que aprovecharán mejor esta tendencia son aquellos que hayan actualizado su modelo de negocio para ofrecer experiencias valiosas a su clientela.

 

#04 Las tendencias generales convivirán con microtendencias explosivas

Llevamos ya unos cuantos años viendo en el mercado cómo se combinan tendencias más o menos generales con otras tendencias de micronicho que tienen ciclos muy cortos y explosivos.

A menudo, estos fenómenos surgen a partir de eventos como series de televisión, películas o discos. Es el caso de las tendencias que hemos visto surgir tanto de películas como “Wicked”, series como “Las guerreras K-Pop” o lanzamientos de discos como los de Rosalía y Sabrina Carpenter. El impacto de estas tendencias ha hecho que se dispare la demanda de ciertas prendas de moda, complementos y todo tipo de artículos de merchandising.

A menudo, las microtendencias nacen en redes como TikTok o Instagram y suelen ser tan efímeras como centradas en nichos de consumidores muy pequeños. Por esta razón es muy difícil que el comercio local pueda aprovecharlas porque, si no detecta la tendencia muy pronto, esta puede haber desaparecido cuando reciba los productos que ha pedido. Solo los comercios con un alto grado de especialización y conocimiento de la clientela podrán aprovecharlos.

De hecho, muchos negocios poco especializados ni llegarán a tener noticia de estas microtendencias por ese carácter explosivo y muy de nicho. Sin embargo, todos los años vemos como alguna de las tendencias de nicho pasa a generalizarse. Quizás el mejor ejemplo del año pasado hayan sido los Labubus, esos pequeños monstruos sonrientes que durante el verano pudimos ver en cualquier sitio.

Es bastante factible que sigan apareciendo microtendencias y no es descartable que los comerciantes puedan rentabilizar los aumentos en la demanda de un producto o una marca en concreto. Por eso tendrán que estar preparado para detectar esa demanda, decidir si pueden atenderla y, sobre todo, tener la flexibilidad para responder a ella y gestionarla con éxito.

#05 La percepción sobre el precio estará más polarizada

En los últimos años los comerciantes se han ido acostumbrando a asumir patrones de compra que, desde experiencias anteriores, consideraban contradictorios y contraintuitivos. Es el caso de clientes que buscan el máximo ahorro en ciertos gastos, incluso de primera necesidad, mientras gastan sin tantos miramientos en otras partidas.

En este punto de la polarización del precio se cruzan algunas de las tendencias anteriores porque lo que puede parecer un comportamiento contradictorio se puede explicar cuando hablamos de distintos de consumo.

Por ejemplo, si comparamos alimentación y ocio, tenemos un consumo de necesidad y otro de indulgencia, tanto el de los pequeños placeres como el de las grandes experiencias. Es decir, que ciertos consumidores preferirán dedicar menos presupuesto a algunas compras, incluso renunciar a ellas, en favor de otras que consideren que les aportan más valor.

Esta circunstancia hará más difícil la segmentación de la clientela y la anticipación de sus pautas de compra porque una misma persona puede actuar como varios perfiles de comprador distinto según los productos que quiera comprar, incluso en el mismo sector y negocio.

A todo ello tenemos que sumarle el impacto de otras tendencias de consumo que están creciendo y disminuyendo en los últimos años.

Si hablamos de sectores que crecen, encontramos una buena parte de ellos agrupados alrededor del concepto de bienestar. Ya sean gimnasios o servicios relacionados con la salud física y mental o los tratamientos estéticos, encontramos crecimientos sostenidos por encima del 10% anual en los últimos cinco años.

Mientras tanto, el sector de la moda y los complementos en el comercio local no parece salir de una tendencia descendente. Se estima que en 2025 el sector ha facturado en el comercio local la misma cantidad que hace diez años y no deja de perder cuota frente al ecommerce y las multinacionales del sector. Algo parecido pasa con otros sectores más concretos como el de la venta de bebidas alcohólicas, que ha perdido el 40% de su facturación en los últimos 10 años.

Nuevamente, los comerciantes que mejor gestionen estas pautas aparentemente contradictorias serán los que dirijan su negocio a nichos de consumidores muy concretos y los conozcan muy bien. Eso les permitirá hacer cambios en los surtidos y en las propuestas de valor para responder mejor a las necesidades cambiantes de sus clientelas.

Eso sí, el excesivo enfoque de la propuesta de valor en el precio no es el más recomendable para el comercio local, que no tiene ni los recursos ni las posibilidades de las que disponen las grandes multinacionales y los operadores online. La apuesta por el valor no es fácil, pero tiene la ventaja de ser mucho más difícil de igualar y, por tanto, más diferencial y segura como apuesta de medio y largo plazo.

 

#06 El consumidor silver puede ser el mejor objetivo para el comercio local

Ya el año pasado decía que, frente a un objetivo generalizado de conectar a los jóvenes con el comercio local, creo que el consumidor silver es el ideal para el comercio local.

Para empezar, porque es la clientela que ya tiene mayoritariamente el comercio local, donde la franja de edad más habitual es la comprendida entre los 46 y los 65 años. También es la edad más habitual entre los comerciantes locales y sus plantillas, donde más del 65% de las plantillas son mayores de 45 años.

Para hacernos una idea de la oportunidad que supone este grupo de consumidores para el comercio local, se calcula que, en España, los mayores de 50 años son el 46% de la población y concentran el 66% de la riqueza en España. Un año más, los mayores de 65 años son la franja de edad con el mayor poder adquisitivo en España, seguido de la franja de 45 a 64 años.

Además, el consumidor silver tiene unas ventajas para el comercio local que no tienen otros grupos más jóvenes. Por ejemplo, este grupo de consumidores dispone de más tiempo para comprar y disfrutar de experiencias. Les gusta cuidarse, por lo que invierten una buena parte de sus ingresos en alimentación saludable. Y son la parte de los consumidores más sensibilizada con la sostenibilidad, hasta el punto de pagar más por los productos sostenibles.

Esto no quiere decir que no sean consumidores exigentes, así que buscarán comercios actualizados que les aporten experiencias valiosas. Sin embargo, sus hábitos de compra son bastante estables y valoran aspectos como la relación calidad/precio, el trato personal y el contacto con el producto.

La estabilidad de sus hábitos de compra hace que sean fieles a las marcas y los productos que compran regularmente y también a los comercios donde los adquieren. Por eso suelen ser clientes recurrentes que valoran el reconocimiento de los vendedores y cierto nivel de confianza. Estos elementos de valor son más fáciles de poner en marcha para el comercio local. Es decir, para el comerciante local es más fácil crear experiencias de compra valiosas para el consumidor silver.

Al contrario, los consumidores más jóvenes valoran más la independencia en el espacio de venta, evitan la interacción y, sobre todo, cambian muy rápido de preferencias. Estos puntos de partida complican la satisfacción de los consumidores jóvenes en el comercio local porque se necesitan locales muy grandes para favorecer la independencia de los clientes. Tampoco es fácil el cambio de surtidos para el comercio local por las exigencias de las marcas.

Todo ello hace del consumidor silver un buen objetivo del comercio local para aumentar su clientela y mejorar las ventas. Eso sí, existe un riesgo en confundir las características del consumidor silver con las de un comprador conformista cuando no lo es en absoluto.

#07 La experiencia se ha vuelto el producto

Desde que llevo haciendo este listado de tendencias, la experiencia de compra ha ido tomando un papel más protagonista como elemento diferencial en el comercio en local.

Posiblemente sea la mejor opción que pueda presentar el comercio local frente al auge del comercio electrónico y la competencia del comercio de las multinacionales. Esto es así porque, una vez que el acceso a los productos no marca diferencias, una parte importante del valor que perciben los compradores está en la parte física de la compra. Es decir, en la parte física de la experiencia de compra.

Incluso muchas marcas nativas digitales han optado por abrir tiendas físicas que les permiten interactuar con sus clientelas y ofrecerles experiencias más allá de la venta de los productos. Una de las razones de esta estrategia es que el costo de captación de clientes online no deja de aumentar, hasta el punto de comprometer la rentabilidad de las ventas online. Pero es que, además, estas marcas consideran que las tiendas físicas les ofrecen un retorno de la inversión adicional en forma de contacto e interacción con sus clientes. Y, quizás más importante que todo lo anterior, el contacto directo con la clientela les permite acceder a datos de primera mano que les permitan ser más eficientes tanto en el diseño de los productos como en el proceso de compra.

Por esta razón son muchas las marcas que plantean experiencias de compra físicas muy cercanas al ocio. Incluso en el comercio local, ya no nos extraña encontrar tiendas que se plantean como espacios que hibridan la hostelería y el comercio o que combinan la venta de productos y la prestación de servicios.

Porque, si como decíamos antes, la percepción sobre el precio se polarizará más, no tiene sentido que el comercio local busque competir en precio. Para empezar, porque es una batalla en la que tiene muchas posibilidades de perder. Pero es que, teniendo la cercanía a la clientela y el potencial que ofrece la tienda física, es mejor intentar aprovechar la oportunidad de ofrecer valores añadidos a la compra en forma de experiencias.

Además, y según cuáles sean esos valores añadidos y lo relevantes que sean para la clientela, pueden ser una línea de negocio tan o más rentable que la venta de productos. De hecho, conozco unos cuantos negocios locales que monetizan las actividades que ofrecen a su clientela, al tiempo que la fidelizan y les presentan nuevos productos.

Como decía en el episodio en el que describía cómo son los mejores comercios locales, todo empieza conociendo y seleccionando muy bien a la clientela para ofrecerles espacios atractivos en los que quieran pasar tiempo. A partir de aquí, la atención excelente y los planes, soluciones y servicios personalizados, pueden ser algunas de las claves para propiciar las experiencias de compra valiosas.

 

#08 La Inteligencia Artificial ya está cambiando la forma de comprar

Hace apenas tres años que la aparición de ChatGPT provocó una de las revoluciones tecnológicas más impactantes y profundas de las últimas décadas. El desarrollo ha sido tan exponencial que empezamos a perder la capacidad de sorpresa acerca de la evolución de la Inteligencia Artificial.

En el comercio local hemos visto cómo, en un tiempo muy corto, se ha multiplicado el uso de ChatGPT, sobre todo para generar textos e imágenes para las redes sociales y la comunicación en general.

Debido a la rapidez en la implantación del uso de la Inteligencia Artificial en el comercio local, es previsible que enseguida veamos como aumenta la utilización de estos recursos como apoyo en la gestión del negocio. Por ejemplo, para controlar el inventario o estudiar indicadores.

También veremos cómo se integran en el proceso de compra otras aplicaciones de la IA, por ejemplo, para traducir en tiempo real las conversaciones con turistas que hablen otros idiomas.  

Sin embargo, hay un aspecto del crecimiento en el uso de la Inteligencia Artificial que será más difícil de asumir por el comercio local, y es el papel protagonista que está tomando en las decisiones de compra.

Porque, claro, la Inteligencia Artificial se ha implantado en la vida de las personas de una forma igual de rápida, pero quizás más intensiva. Según el estudio “Indicadores de uso de inteligencia artificial en las empresas españolas”, más del 56% de la población adulta habían utilizado la Inteligencia Artificial en España durante 2024. Y si entramos en el análisis de los usos, encontramos que casi el 45% le dio un uso personal frente al 15% de uso laboral y el 14% en el entorno académico.

Es decir, el uso prioritario de la Inteligencia Artificial se centra en el ámbito personal con muchísima diferencia sobre cualquier otro tipo de uso.

Pero si entramos en el desglose de las actividades más frecuentes dentro del uso personal, la motivación más frecuente es la de recibir consejos. Y no es difícil imaginar que muchos de esos consejos tendrán relación con la compra de productos y servicios.

De hecho, España es el país europeo que lidera la adopción de la Inteligencia Artificial aplicada al consumo y están por encima de la media entre los países que más confían en este tipo de recurso. Concretamente, el 30% de los consumidores ya utilizan la IA para sus compras de alimentación. Por ahora, los usos más frecuentes son la comparación de precios, las recomendaciones personalizadas y la creación de menús y listas de la compra.

Lo que muestra esta tendencia es que los recursos online más clásicos para informarse sobre productos y comercios, que podrían ser Google y las redes sociales, van a perder peso rápidamente.

Así que los comercios locales tendrán que saber qué recomiendan las herramientas de Inteligencia artificial. Pero no hablo solo de las marcas y productos que recomiende sino también las tiendas. ¿Sabe ChatGPT quién está vendiendo ordenadores portátiles, zapatillas deportivas y café de especialidad en tu ciudad?

Si no lo sabe, será el comerciante quien tendrá que encargarse de entrenar a ChatGPT, a Gemini y a otras aplicaciones de Inteligencia Artificial.

#09 El comercio local seguirá haciéndose más pequeño… todavía

Según un estudio reciente, en los últimos 10 años se han perdido en España 142.000 comercios, en su mayoría en el comercio local. Solo en el mes de diciembre de 2025 se cerraron 2.347 comercios, y durante el año desaparecieron una media de 38 comercios diarios.

Algunos de estos cierres se explican porque un tercio de los trabajadores del comercio local se jubilarán en los próximos diez años y que, por ahora, el relevo generacional no está funcionando. Pero también dicen los estudios que una parte importante del comercio local está estancado en la misma facturación de hace diez años lo que, descontada la inflación, equivale a caídas de entre el 37% y 50%.

Esto hace que muchos comerciantes apliquen recortes en personal, productos, formas de pago y hasta horarios lo que, a su vez, empeora la experiencia de cliente y acelera la pérdida de parte de la clientela.

Como en todos los problemas que aquejan al comercio local, no es sencillo el diagnóstico y mucho menos la solución, pero podemos imaginar algunos componentes del problema. Por ejemplo, el precio de los alquileres, que hace inviable ciertos negocios en poblaciones o barrios determinados.  

Pero también están los problemas específicos de ciertos sectores y los retos que plantean la turistificación o los cambios en los hábitos de consumo. Por todo ello, no es fácil explicar por qué estamos viendo tantos cierres en el comercio local.

Aunque también es cierto que, en muchos casos, cierran unos comercios y abren otros. Y, en muchas ocasiones, vemos un patrón: se cierran comercios que se dedicaban a vender productos y abren negocios dedicados a vender servicios. Quizás la explicación más inmediata es pensar que los negocios de servicios tienen menos competencia y fricciones con el comercio online. Pero lo cierto es que, como hemos visto en tendencias anteriores, los consumidores muestran más interés por vivir experiencias que por comprar productos.

Así que, viendo todo en perspectiva, no me parece descabellado pensar que, a pesar de ser el formato más numeroso, los comercios locales más pequeños descenderán en número en los próximos meses y algunas áreas comerciales urbanas también se harán más pequeñas.

 

#10 La autenticidad será la gran oportunidad del comercio local

Año tras año hemos ido incorporando en nuestro día a día el uso de herramientas y recursos digitales. Una parte importante de nuestro tiempo de trabajo, estudio y ocio pasa delante de una pantalla.

Una pantalla que comenzó haciendo nuestras vidas más fáciles, que nos ayudaba a estar en contacto con nuestros amigos y familiares y nos acercaba al conocimiento.

Pero hace tiempo que esto no es del todo así, y también estamos comprobando que la tecnología nos puede complicar la vida, aislarnos de nuestro entorno y engañarnos. Así que empieza a surgir el cansancio digital.

Empezamos a saturarnos de scrolls infinitos, de malgastar tiempo en contenidos poco relevantes y de tener que dudar de todo lo que veamos. Así que está comenzando a surgir una tendencia, especialmente entre los más jóvenes, a reducir el tiempo de uso de redes sociales, a buscar plataformas alternativas y entornos de desconexión.

También está cayendo en picado la credibilidad de influencers, mensajes y medios de información, en un momento en el que proliferan los deepfakes y escasea la verdad y la objetividad.

Así que se abre una oportunidad para las recomendaciones reales y para lo auténtico en general. Menos tiempo online y más tiempo en el mundo real. Menos atención a las plataformas globales y más pertenencia a pequeñas comunidades. Menos atracción hacia la perfección de los contenidos generados por IA y más conexión con contenidos genuinos, imperfectos y poco pulidos.

Así que volvemos a la casilla de salida: serán las personas quienes marquen las diferencias.

Después de recorrer casi todo el listado de tendencias de actualización habrás visto que en varias de ellas aparecía la clave de conocer profundamente a la clientela. Es decir, ser capaz de ir más allá de saber los productos que les gustan sino entender sus miedos, sus deseos, sus necesidades, sus expectativas y sus valores. Y tomar decisiones teniéndolo en cuenta.

Conocer es el primer paso para conectar. Y conectar más relación con aspectos emocionales que racionales. Esto es lo que hace tan importante la conexión entre el comerciante y el cliente.

Los mejores comercios locales que conozco tienen buenas conexiones con su clientela porque son auténticos y toman las decisiones pensando en sus clientes. Podemos llamarle hiperespecialización o como quieras, pero hablamos de especialización en el cliente.

Por eso no han perdido la brújula copiando a influencers y a marcas que no tienen posibilidad ni intención de conectar realmente con sus clientes. No malgastan recursos y energía que no tienen en recrear el último reto de TikTok o preguntarle a ChatGPT qué le tienen que decir a sus clientes.

En lugar de eso, se concentran en reforzar las conexiones con su clientela. Y lo hacen tirando de autenticidad, presentando a las personas de sus equipos, compartiendo los acontecimientos importantes y hasta implicándose en campañas y acciones relacionadas con los valores de sus clientes. Sin toneladas de emojis, con fotos y vídeos imperfectos, pero humanos y auténticos.

Y esto es algo que, en los tiempos de la Inteligencia Artificial, los deepfakes y los contenidos diseñados por algoritmos, muchas personas apreciamos cada vez más. Porque el comercio, al menos el local, sigue siendo de personas que se relacionan con personas.

 

#Extra La actualización del comercio local seguirá siendo clave

Año tras año vemos cómo unas tendencias llegan y se quedan mientras que otras impactan menos de lo que se esperaba o se vuelven irrelevantes. Pero creo que hay una diferencia que estamos experimentando, y es que todas las tendencias aparecen, desaparecen, se desarrollan o evolucionan a una velocidad cada vez mayor.

Por eso creo que la actualización del comercio local es más clave que nunca. Y tengo claro que la actualización no es un proceso rápido ni sencillo. Para el comerciante implica planificar y ejecutar muchos cambios que no podrá afrontar él solo. Y para las instituciones supone poner en marcha acciones coordinadas y personalizadas que necesitan del compromiso de los comerciantes.

Además, la actualización implica hacer cambios que necesitan recursos. Porque supone actualiza los modelos de negocio de los comercios locales, pero también de la oferta comercial del área comercial urbana. Es decir, del mix de comercio, hostelería y servicios. Pero también del ocio, el deporte, la cultura, el entretenimiento y el turismo, porque, todos juntos, funcionan como un gran elemento de atracción y retención de consumidores.

Y, aunque a todos nos gustaría, no hay soluciones mágicas. No vamos a conseguir nada con acciones aisladas, ni con la última tecnología, ni con la última ocurrencia, porque cada subsector es un mundo y requiere de soluciones específicas, y lo mismo pasa con cada área comercial urbana.

El comercio local es heterogéneo, tiene una problemática compleja, y por eso no funcionan las soluciones generales ni simples.

Por ello la actualización debe ser un objetivo para trabajar con estrategias en el medio y largo plazo, así que comerciantes e instituciones deberían ser conscientes de esta necesidad y comprometerse con el objetivo.

Los programas y las estrategias de dinamización pueden ayudar a mejorar la relación de la clientela potencial con los comerciantes y generar nuevas oportunidades en el corto plazo. Sin embargo, las estrategias de dinamización tienen un tope. Si no se van combinando las acciones de dinamización con los cambios hacia la actualización, dejarán de ser efectivas.

Y quizás debiéramos empezar por cambiar la imagen del comercio local, de ese ideal que buscamos conseguir con estas estrategias. Sobre todo, para asegurarnos de que la imagen del comercio local que queremos proyectar sea atractiva para las clientelas a las que queremos atraer en los próximos años.

Por todo ello creo que las instituciones locales y regionales tienen que liderar la actualización del comercio local. Es el camino más razonable para propiciar la reactivación de las economías locales y mantener la calidad de vida en los barrios y las ciudades.

Sé que no es fácil alinear a todos los agentes alrededor de esta visión, pero después de trabajar varios años en proyectos con este enfoque, es muy satisfactorio ver los resultados.

Así que, si quieres que hablemos más a fondo de estos programas y de los retos que tiene por delante tu área comercial urbana, no dudes en contactar conmigo.

 

Tendencias 2026 para la actualización del comercio local en titulares

Después de este repaso por este listado de tendencias que hemos adaptado para el comercio local en 2026, creo que nos vendrá bien repasar los titulares:

  • #01 La permacrisis se ha vuelto radical
  • #02 Los consumidores están agotados
  • #03 El consumo se alejará del comercio local desactualizado… todavía más
  • #04 Las tendencias generales convivirán con microtendencias explosivas
  • #05 La percepción sobre el precio estará más polarizada
  • #06 El consumidor silver puede ser el mejor objetivo para el comercio local
  • #07 La experiencia se ha vuelta el producto
  • #08 La Inteligencia Artificial ya está cambiando la forma de comprar
  • #09 El comercio local seguirá haciéndose más pequeño… todavía
  • #10 La autenticidad será la gran oportunidad del comercio local
  • #Extra La actualización del comercio local seguirá siendo clave

 

En todos los años que llevo haciendo esta interpretación de tendencias me ha quedado la duda de si era un discurso optimista o pesimista. Porque lo cierto es que me gustaría transmitir optimismo.

Pero también es verdad que son muchos retos que afrontar y algunos parecen más una amenaza porque dependen de terceros o de eventos sobre los que no podemos actuar.

Sin embargo, tenemos motivos para la esperanza. El primero es que la mayoría de estos retos son la evolución de otros previos que, en muchos casos, ya hemos afrontado antes. Además, el comercio siempre ha conseguido transformarse y evolucionar.

Sí, es cierto que hemos visto que el comercio local se hará más pequeño. Pero también es cierto que las predicciones, las estadísticas y los hechos que vemos a diario parecen apoyar la idea de que hay futuro para un comercio local especializado, dinámico, capaz de ofrecer experiencias de compra valiosas y comprometido con la actualización continua.

Pero es que no hace falta imaginar mucho ni utilizar una bola de cristal porque, hasta en los sectores más difíciles, todos tenemos referencias de negocios locales que crecen, que se actualizan y que son un buen ejemplo del futuro del comercio local. Así que me quedo con esta visión para terminar y aprovecho también para recordar una frase que ya es un clásico para cerrar este listado de tendencias para la actualización del comercio local.

La encontré hace muchos años, enmarcada en la oficina del concesionario donde compré mi primer coche nuevo. Decía así:

“Es probable que no seamos los más grandes, pero podemos ser los mejores”

Tendencias para la actualización del comercio local anteriores

Si quieres escuchar los episodios de las tendencias de actualización del comercio local de los años 2025 a 2021, puedes hacerlo aquí:

 

Guia 2024 para la actualización del comercio local

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